Eddie Morra (Bradley Cooper) es un aspirante a escritor que sufre un bloqueo crónico a la hora de escribir sus libros y además recientemente ha finalizado una relación sentimental con su novia Lindy (Abbie Cornish). Sin embargo su vida da un giro inesperado cuando un amigo suyo le da a conocer el NZT, un medicamento revolucionario que le permitirá aprovechar todo su potencial. Con todos y cada uno de los impulsos nerviosos de su cerebro Eddie puede recordar absolutamente todo lo que haya visto, leído o escuchado, incluso podrá aprender idiomas en un sólo día… siempre que siga tomando el fármaco. (Wikipedia)

El comienzo de la película, o por mejor decir, la primera hora o así, es realmente prometedora. De gran interés y originalidad, poco a poco va decayendo en un film de acción, hasta el punto que el brillante final es apenas comprensible.
Vaya por delante que la película tiene su ritmillo y los actores están más que dignos, eso sí olvídense de disfrutar con la actuación de Robert De Niro, es un mero reclamo, su papel podría interpretarlo cualquier actor que luzca canas y le siente bien llevar traje.
Ahora bien la película cae en una espiral de delirios y el director se abandona al absurdo sin la más mínima resistencia, me pregunto hasta donde habría llegado un amasador de guiones como Christopher Nolan si estuviese al frente de la misma.